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  La mancha negra de la pornografía infantil on line

Las "redes de pedofilia", cuyo éxito se basa en gran parte en el 'aparente' anonimato del consumidor de pornografía infantil, tienen un complejo funcionamiento y es difícil erradicarlas. Sin embargo, algunas operaciones con gran eco mediático son un indicativo del trabajo constante de la Policía contra esta lacra, al tiempo que en Europa se trata de luchar en todos los frentes.

La asociación Acción Contra la Prostitución Infantil (ACPI), maneja unos datos sobre algunas costumbres de los menores en Internet bastante preocupantes. Durante 2003 recibieron denuncias sobre unas 10.000 páginas 'web' sospechosas de incluir pornografía infantil. De ellas, cerca de un 20% tenían realmente pornografía infantil denunciable en cualquier país

Sin embargo, parece que la lucha comienza a dar frutos concretos. La ONG Protégeles recibió en el segundo semestre de 2004 un 25% menos de denuncias o informaciones veraces sobre contenidos de pornografía infantil en ISPs (proveedores de Internet) españoles, en relación a los primeres seis meses del año pasado.

Las redes usan varios herramientas en la Red. Una de ellas es el chat, normalmente lugares muy específicos en donde las comunicaciones se realizan a través de 'privados', salas virtuales en los que los comentarios no pueden ser vistos por otros Esto "puede llevar al intercambio de material ilícito por otros medios, tales como correo, ftp, IRC, etc... de más difícil control", según apunta el Cuerpo Nacional de Policía.

También se sustentas esta redes en determinados foros, en los que los contactos con otros pedófilos se realiza de una manera similar a lo anterior. No obstante, según la ACPI, ni los chats ni los foros son las herramientas más comunes. De hecho, la mayor parte del tráfico de pornografía infantil a través de Internet se realiza gracias a las comunidades virtuales de pedófilos.

Por una Red más segura
La ACPI plantea hace tiempo que los menores realicen un uso de Internet "tutelado" por los padres o por un adulto responsable, y que éstos le inculquen al menos tres principios básicos.

El primero, hay que enseñar al menor que se puede navegar y realizar infinidad de cosas en la Red sin necesidad de facilitar datos personales que conduzcan a su localización. En segundo lugar, los ordenadores conectados a Internet deben estar en zonas comunes de la casa familiar, nunca en la habitación del adolescente. Y, por último, es imprescindible tener instalado un filtro de contenidos.

Es delito
En la lucha contra la pornografía infantil, el Código Penal recoge varios suspuestos que pueden ser considerados delitos:

  • La inducción, promoción, favorecimiento o facilitamiento de la prostitución de una persona menor de edad o incapaz. (art 187)

  • La producción, venta, distribución, exhibición, por cualquier medio, de material pornográfico en cuya elaboración hayan sido utilizados menores de edad o incapaces, aunque el material tuviere su origen en el extranjero o fuere desconocido. (art 189)

  • El facilitamiento de las conductas anteriores ("El que facilitare la producción, venta, distribución, exhibición..."). (art 189)

  • Con la reforma de noviembre de 2003 del Código Penal, se contempla por primera vez en España el delito de posesión de material pornográfico en cuya elaboración haya sido utilizado a un menor de 18 años (fotografías, vídeos, imágenes reales digitalizadas, archivos electrónicos, etc).

  • También se introduce el delito de producción, venta y difusión del pseudo-pornografía, es decir del material pornográfico donde no se haya utilizado directamente a un menor pero que emplee su imagen o voz alterada o modificada (es lo que se conoce en inglés como 'morphing').

Hasta medio millón de imágenes eróticas de niños circulaban por la Red hace tres años, según la UNESCO, y la cifra podría haberse multiplicado varias veces. Afortunadamente, los esfuerzos contra estas redes, también.