Inicio
Adicción Sexual
Realidad
Características
Niveles
Etapas
Orígenes o Causas
Observa
Tolerancia
Lujuria v/s Amor
La Adicción Sexual en las Mujeres
Solución
Algunas Palabras Finales
Abuso Sexual
Aborto
Adulterio Online
Algunos Conceptos
ACUPS
Identidad Sexual
La Sexualidad en la Biblia
Masturbación
Matrimonio
Noticias
Noviazgo
Pornografía
Tecnosexual
Virginidad
¡Pregunte aquí!
Inicio > Adicción Sexual > Realidad >
  Realidad

El Sexo anormal es una droga para millones de personas y dentro de este número alarmante hay muchos cristianos, y como cualquier droga esta ayuda a 'calmar el dolor' al rechazo, a la soledad, al temor, a la ansiedad, al maltrato de la infancia, a la incomprensión, al abuso, y a un ilimitado número de dolores productos de heridas del pasado como del presente. En medio de esta droga TODOS al final descubren que no funciona como 'calmante', sólo disfraza el dolor por el momento para luego acrecentarlo más y más.

La humillación es el más notable efecto que produce la Adicción Sexual, pues todo el ritual que conduce a la búsqueda de la satisfacción, el placer mismo del acto sexual y el cambio anímico momentáneo, no permite el escape o el encuentro de ese calmante que mitigara el dolor y sólo se experimentara una pérdida cada vez mayor del control de las acciones.

Los placeres momentáneos para un adicto sexual se convierten en el 'antídoto' contra las presiones en que vive y no logra funcionar sin la 'dosis' que cada vez se hace más frecuente a pasos agigantados sin darse cuenta que el número a crecido a limites insospechados diariamente. La necesidad satisfecha y el vacío interno siempre se enfrentaran y su adicción le seguirá hundiendo en la esclavitud de la cual será muy difícil huir.

El sexo carente de intimidad es la causa de la adicción y el adicto pierde el control a medida que dicha intimidad se aparta más y más hasta que la adicción le domina y luego se hace imposible introducirla nuevamente; ni siquiera las consecuencias pueden disuadir su 'compulsión' de repetir cada acto para encontrar un alivio temporal, es incapaz de cambiar su comportamiento, quiere con frecuencia cambiar, sabe que tiene que hacerlo, pero llega a un punto que requiere ayuda externa. Por más que trate salir siempre algo le hará sucumbir nuevamente, lo que busca controlar, le controla.

Las enfermedades, la destrucción de su ministerio, la familia, la humillación social, etc., no son suficientes para detener o salir de esta adicción que cada vez se hace más progresiva y que se empeora con el tiempo, no se detiene. El adicto siempre escalara la adicción, pues no se queda allí, pues tiene una dinámica inherente que siempre está en movimiento y lleva al adicto sexual al próximo nivel y al próximo y al próximo, pasando por la locura hasta la muerte.